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jueves, 19 de julio de 2012
lunes, 24 de octubre de 2011
At least! de Raymond Carver
Otro poema de mi querido Carver, sacado de sus obra completa All Of Us, pertenece al libro Where Water Comes Together With Other Whater (1985). Aunque odio las explicaciones biográficas, supongo que lo escribió cuando el cáncer que acabó con su vida en 1989, empezaba a impedirle realizar su día a día con normalidad.
Carver es para muchos demasiado narrativo y a veces se le acusa injustamente de poco lírico. Sin embargo, yo lo he visto siempre como un poeta del presente, del acontecimiento, un pintor de tiempo capaz de mostrarnos sólo a través de los actos todo el espectro humano. Como en este poema en tono medio melancólico y a la vez entusiasta, vemos a alguien peleando sin grandes estridencias por un último día haciendo lo de siempre..
Al menos
Quiero madrugar una mañana más,
antes de que amanezca, antes que los
pájaros.
Quiero el agua fría en la cara,
y ponerme a trabajar
cuando se aclare el cielo y el humo
de las otras casas se eleve
por sus chimeneas.
Quiero ver las olas rompiendo
en la cala de piedra, no escucharlas
romper, como hice durmiendo.
Quiero ver los barcos, una vez más,
de cualquier país del mundo
cruzando el estrecho-
los viejos y sucios cargueros apenas
moviéndose,
y los nuevos buques más rápidos
pintados de todos los colores bajo el
sol
cortando el agua al pasar.
Quiero vigilarlos.
Y a los pequeños botes que van
entre las aguas de los barcos,
y a la estación del práctico cerca
del faro.
Quiero ver cuando suben a bordo
a un hombre de otro barco.
Quiero perder el día mirando, a ver
qué pasa
y sacar mis conclusiones.
Odio parecer ávido- tengo tanto
por lo que estar agradecido.
Pero quiero madrugar una mañana más,
al menos.
E ir a mi sitio con algo de café y
esperar.
Sólo esperar, a ver qué pasa.
martes, 9 de agosto de 2011
Drinking While Driving by R. Carver
Es el poema que abre el libro Us Of All, donde está recogida toda la obra poética de R. Carver. Así lo he traducido yo, cómo lo hubieras hecho tú?
Bebiendo al volante
Es agosto y no he
leído un libro en seis meses
salvo algo llamado Retrato desde Moscow
de Caulaincourt.
Sin embrago, estoy feliz
cogiendo el coche con mi hermano
y bebiendo una pinta de Old Crow.
No tenemos ningún sitio pensado adonde ir,
sin más seguimos conduciendo.
Si cerrara los ojos un minuto,
estaría perdido, aun
con gusto me echaría y dormiría para siempre
a un lado de la carretera.
Mi hermano me da un codazo.
En cualquier minuto, algo pasará.
Driking while Driving
It's August and I have not
read a book in six moths
except something called The Retraet From Moscow
by Caulaincourt.
Nevertheless,I am happy
riding in a car with my brother
and drinking from a pint of Old Crow.
We do not have any place in mind to go,
we just driving.
If I could gladly lie down and sleep forever
beside this road.
My brother nudges me.
Any minute now, something will happen.
Bebiendo al volante
Es agosto y no he
leído un libro en seis meses
salvo algo llamado Retrato desde Moscow
de Caulaincourt.
Sin embrago, estoy feliz
cogiendo el coche con mi hermano
y bebiendo una pinta de Old Crow.
No tenemos ningún sitio pensado adonde ir,
sin más seguimos conduciendo.
Si cerrara los ojos un minuto,
estaría perdido, aun
con gusto me echaría y dormiría para siempre
a un lado de la carretera.
Mi hermano me da un codazo.
En cualquier minuto, algo pasará.
Driking while Driving
It's August and I have not
read a book in six moths
except something called The Retraet From Moscow
by Caulaincourt.
Nevertheless,I am happy
riding in a car with my brother
and drinking from a pint of Old Crow.
We do not have any place in mind to go,
we just driving.
If I could gladly lie down and sleep forever
beside this road.
My brother nudges me.
Any minute now, something will happen.
domingo, 7 de agosto de 2011
Your Dog Dies by R. Carver
Otro poema de Carver, pertenece a Fire (1983) de sus primeros libros de poemas. El poema cuenta una historia un tanto siniestra pero el tema interesante está en cómo la escritura del dolor lo mediatiza y lo explota, imnportándole más la escritura que la propia vida de la que habla. Me encanta Carver, cómo es capaz de dar un punto de vista con tantos matices sin una palabra abstracta, sin una sentencia profunda, sólo unas cuantas palabras sencillas. He intentado rescatar en la traducción: "you´re writing you/ hear" que en inglés tiene esa ambigüedad tan certera. No pocas veces he tenido esta conversación con algún amigo. Cuando más que lectores parecemos a veces turistas de intimidad ajena, aunque hay tanta fuerza en esta clase como en Birthday Letters de Hughes o Mortal y Rosa de Umbral, por poner dos ejemplos de libros geniales donde los autores explotan su intimidad. Espero que os guste.
Tu perro muere
Lo atropella una furgoneta,
lo encuentras a un lado de la carretera
y lo entierras.
te sientes mal,
te sientes mal contigo,
pero te sientes mal por tu hija,
era su mascota
y lo adoraba.
le gustaba cantarle
y lo metía en su cama.
escribes un poema;
lo titulas un poema a mi hija,
sobre cómo la furgoneta atropella al perro,
de cómo te ocupaste,
lo llevaste al bosque
y lo enterraste hondo, hondo,
el poema queda tan bien
casi estás contento de que el perrito
fuera atropellado, sino nunca
hubieras escrito un poema así.
y te sientas a escribir
un poema sobre la escritura de un poema
sobre la muerte de aquel perro,
mientras escribes a ti
viene un grito femenino,
tu nombre, tu nombre de pila,
ambas sílabas,
y se te para el corazón,
un minuto, y sigues escribiendo.
vuelve a gritar.
te asombras de cuánto tiempo puede durar.
Tu perro muere
Lo atropella una furgoneta,
lo encuentras a un lado de la carretera
y lo entierras.
te sientes mal,
te sientes mal contigo,
pero te sientes mal por tu hija,
era su mascota
y lo adoraba.
le gustaba cantarle
y lo metía en su cama.
escribes un poema;
lo titulas un poema a mi hija,
sobre cómo la furgoneta atropella al perro,
de cómo te ocupaste,
lo llevaste al bosque
y lo enterraste hondo, hondo,
el poema queda tan bien
casi estás contento de que el perrito
fuera atropellado, sino nunca
hubieras escrito un poema así.
y te sientas a escribir
un poema sobre la escritura de un poema
sobre la muerte de aquel perro,
mientras escribes a ti
viene un grito femenino,
tu nombre, tu nombre de pila,
ambas sílabas,
y se te para el corazón,
un minuto, y sigues escribiendo.
vuelve a gritar.
te asombras de cuánto tiempo puede durar.
lunes, 1 de agosto de 2011
Photograph of My Father in His Twenty-Second Year by R. Carver
Bueno, después de tanto tiempo retomo el blog con un poema de Carver sobre las relaciones paternofiliales.
Fotografía de mi padre a los veintidós
Octubre. En esta cocina cavernosa y extraña
observo la cara tímida de mi padre de joven.
Rubor socarrón, en una mano sostiene una ristra
con unas percas espinosas y amarillas, en la otra
una lata de cerveza Carlsbad.
En tejanos y camisa vaquera, contra
el guardabarros de un ford del 34.
Le gustaría pasar por atrevido o campechano a la posteridad,
lleva su viejo sombrero sobre las orejas.
Toda su vida, mi padre quiso ser llamativo.
Pero los ojos lo delatan, y las manos
cojamente ofrecen la ristra con las percas muertas
y la lata de cerveza. Padre, te quiero,
aunque cómo puedo decírtelo, yo que no puedo sostener la bebida
ni tampoco conozco lugares para pescar.
Fotografía de mi padre a los veintidós
Octubre. En esta cocina cavernosa y extraña
observo la cara tímida de mi padre de joven.
Rubor socarrón, en una mano sostiene una ristra
con unas percas espinosas y amarillas, en la otra
una lata de cerveza Carlsbad.
En tejanos y camisa vaquera, contra
el guardabarros de un ford del 34.
Le gustaría pasar por atrevido o campechano a la posteridad,
lleva su viejo sombrero sobre las orejas.
Toda su vida, mi padre quiso ser llamativo.
Pero los ojos lo delatan, y las manos
cojamente ofrecen la ristra con las percas muertas
y la lata de cerveza. Padre, te quiero,
aunque cómo puedo decírtelo, yo que no puedo sostener la bebida
ni tampoco conozco lugares para pescar.
martes, 6 de abril de 2010
Late fragment by Carver
Fragmento antiguo
¿Y tú coseguiste lo que
querías de la vida, al fin?
Lo conseguí.
¿Y que querías?
Llamarme querido, sentirme
querido en este mundo.
¿Y tú coseguiste lo que
querías de la vida, al fin?
Lo conseguí.
¿Y que querías?
Llamarme querido, sentirme
querido en este mundo.
jueves, 4 de febrero de 2010
An Afternoon por Raymond Carver
Siempre le he tenido cierta alergia a las poéticas extrafalarias, más por incapacidad mía que por otra cosa, pues soy animal de realidades inmediatas y ponen nervioso esas alusiones postmodernas que me suenan a "traje del emperador", pues estaba totalmente equivocado por lo menos con eso que llaman: poéticas del silencio. Vamos, lo que no se dice, pero está ahí, en ausencia. Creo que Carver es un ejemplo perfecto en sus cuentos y en sus poemas. Espero que os guste este poema.
Una Tarde
Cuando él escribe, sin mirar al mar,
nota temblar la punta de su lápiz.
La marea en crecida arrastra piedras.
Pero no es eso. No,
es que en ese momento ella se ha puesto
a caminar desnuda por el cuarto.
Aún dormida, ni sabe dónde está
por instantes. Se agita la melena.
Sobre el water, sentada, abre los ojos,
despatarrada, cabizbaja. Él la mira
a través de la entrada. Puede ser
que intente recordar lo qué pasó esta mañana.
Poco después, ella abre un ojo y lo mira.
Sonríe dulcemente.
Una Tarde
Cuando él escribe, sin mirar al mar,
nota temblar la punta de su lápiz.
La marea en crecida arrastra piedras.
Pero no es eso. No,
es que en ese momento ella se ha puesto
a caminar desnuda por el cuarto.
Aún dormida, ni sabe dónde está
por instantes. Se agita la melena.
Sobre el water, sentada, abre los ojos,
despatarrada, cabizbaja. Él la mira
a través de la entrada. Puede ser
que intente recordar lo qué pasó esta mañana.
Poco después, ella abre un ojo y lo mira.
Sonríe dulcemente.
sábado, 23 de enero de 2010
My crow por Raymond Carver
Mi cuervo
Un cuervo se detuvo en el árbol que hay fuera de mi ventana.
No era el cuervo de Hughes ni era el cuervo de Galway.
Ni el de Frost ni el de Pasternak o Lorca.
No era uno de Homero, disecado con sangre,
antes de la batalla. Sólo un cuervo.
Que nunca destacó en ninguna parte,
nada hizo digno de mención.
Se posó unos minutos en la rama.
Después se irguió y se fue en un bello vuelo
fuera de mí.
Un cuervo se detuvo en el árbol que hay fuera de mi ventana.
No era el cuervo de Hughes ni era el cuervo de Galway.
Ni el de Frost ni el de Pasternak o Lorca.
No era uno de Homero, disecado con sangre,
antes de la batalla. Sólo un cuervo.
Que nunca destacó en ninguna parte,
nada hizo digno de mención.
Se posó unos minutos en la rama.
Después se irguió y se fue en un bello vuelo
fuera de mí.
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